domingo, 7 de mayo de 2017

El hombre de la cámara

  El hombre de la cámara es una película que nos muestra imágenes de la vida cotidiana en la década de 1920 en Moscú, Kiev y Odessa. Cambia sutilmente de un sujeto a otro sin un orden claro, dejando al público preguntándose se hay un hilo argumentativo que los conecte a todos de alguna manera. Dziga Vertov, el director, dejó muchos huecos en la unión de secuencias para que la audiencia los rellenara de manera que pudiesen comprender lo que estaban viendo sin necesidad de que se le dijera directamente.

Resultado de imagen de el hombre de la camara Lo que se puede observar en especial a lo largo de toda la película son momentos en los que muestran de manera crítica la fantasía del modernismo. Por ejemplo hay muchas escenas de máquinas produciendo a una rápida velocidad, que se contrasta con imágenes de gente creando el producto manualmente. Escenas de descanso seguidas por trabajo. Muestra la vida como un ciclo que se mueve y no para, de la mañana al anochecer, del nacimiento a la vida, del matrimonio al divorcio… todo esto está unido como las maquinas con sus engranajes, tuercas, etc. En general, lo que pretende es evocar el ideal comunista, especialmente haciendo énfasis en los valores, como el de que una relación harmoniosa entre la economía y la gente llevará a un buen futuro para todos, por lo que no puede existir un sistema en el que el trabajo conduzca a la alienación de los trabajadores, como sucede con el capitalismo.

 Mediante esta película Vertov pretendía que los ciudadanos soviéticos se diesen cuenta de los problemas en la sociedad y despertase en ellos una manera de entender la realidad y que tomasen acción, lo que se muestra de manera más evidente en momentos como por ejemplo cuando une una imagen de un pájaro y luego una boca, dando a entender que el público debe cantar, hablar. Se han entendido estas imágenes a través de la percepción filosófica marxista en la que; Dialéctica = Tesis+ antítesis. Por ejemplo, la clase burguesa (tesis) + el proletariado (antítesis) = Revolución (antítesis).

 Debido al mensaje general que contiene recibió muchas críticas. Principalmente porque se  veía como un intento del director de hacer creer a los espectadores lo que el director quería y taparlo como una película de ficción. Sin embargo, el hecho de que no hay actores ni escenarios hace que se proyecte una visión realista del mundo, pues tan solo se puede ver a los ciudadanos soviéticos actuando de la manera que lo hacen diariamente, jugando, trabajando, su relación con las máquinas de la vida moderna… Se le podría considerar hasta cierto punto un documental con tonos críticos debido a la manera en la que está montado.

 Además de la importancia que tuvo esta película en la historia del cine debido a su uso de la argumentación, la edición y los planos usados podríamos mencionar la función que realiza el director con esta en relación a la necesidad de la que hablaba Marx de que aquellos trabajadores que ya han entendido que el comunismo es la única forma de vivir plenamente y en armonía deben ayudar a aquellos que no han llegado a esta conclusión a poder verlo. De modo que realiza un trabajo en cierta manera propagandística incitando a las masas a levantarse contra el sistema que les está oprimiendo y comenzar una revolución que acabe con él.

sábado, 8 de abril de 2017

¿Deben todas las opiniones ser respetadas?


  El respeto es un sentimiento positivo que se refiere a la acción de respetar; es equivalente a tener veneración, aprecio y reconocimiento por una persona o cosa.

   Hay distintos tipos de respeto. Puede ser un respeto determinado al comportamiento, como puede ser seguir las leyes. O, en cambio, el tener respeto a una persona, entonces el significado que adopta es el de una actitud o sentimiento hacia esa persona, dependiendo de cómo actúe, se dice que se ha mostrado respeto o falta de respeto.

Resultado de imagen de respeto definicion   Una de las opiniones más influyentes acerca del respeto viene de la filosofía de Kant, que dice que a todas las personas se les debe respeto por el simple hecho de ser personas, o dicho de otra forma por ser seres racionales y libres. Kant señaló que era preciso enseñar cuanto antes a los niños el respeto y consideración del derecho de los demás.

   Pero, ¿es esto siempre así o acaso debería serlo? Como puede ser en el caso de las opiniones, ¿merecen todas ellas nuestro respeto?

  Para responder a esta pregunta podríamos referirnos a la tolerancia, que es una forma de expresar respeto a los demás aceptando sus diferencias. Pero, somos tolerantes cuando esas diferencias nos importan. No necesitamos tolerar lo que nos es indiferente, pues hacerlo llevaría a la indiferencia. Por el contrario, se tolera lo diferente, aquello con que nos parezca equivocado o con lo que no estemos de acuerdo. Pues si todas las opiniones valiesen por igual, entonces ninguna vale en realidad nada. Muchas veces las opiniones no se ponen en duda ni se someten a discusión por miedo a la reacción del sujeto opuesto, asumiéndose entonces la imposibilidad de una discusión racional. Se olvida entonces que muchas opiniones traen consigo consecuencias, o se da por supuesto el carácter inmutable e inmune a toda argumentación, como si estas no procediesen del pensamiento de dicha persona.

  Como personas debemos saber lo que para nosotros es bueno o malo, pero sobretodo, necesitamos saberlo en conjunto, en sociedad. Puede que lo que nosotros veamos como bueno o malo no coincida siempre con la idea más general, lo que suele ser la fuente de los conflictos morales. Por eso, una sociedad tolerante debe tener claros cuál es el interés general que ha de prevalecer sobre los particulares. Pues no establecer estas prioridades llevaría a tolerarlo todo, renunciando así a todos los principios de una sociedad libre.

   Por lo tanto, el único respeto que merecen las opiniones es que sean tomadas en serio, pues es la persona la que reclama el respeto, no las opiniones, y, si siempre hay que prestárselo, ello será con pese a lo erróneo de sus opiniones. Reconocer la dignidad del individuo humano no significa aceptar sus juicios como verdaderos, sino, si fuese el caso, demostrarles que estos no son así e intentar ayudarle a cambiarlos.

   De modo que no está impuesto sobre nosotros la necesidad de tolerar o respetar aquellas opiniones que nos parezcan infundadas o socialmente nefastas, sino que se debe intentar cambiar, así como el pensamiento de donde proceden.

   Personalmente, no creo que todas las opiniones deban ser respetadas. El límite lo encontraría en aquellas que interfieran con los derechos humanos o la integridad de otras personas como pueden ser afirmaciones al estilo de “los negros son inferiores”. Y a la vez que pienso que debe existir la necesidad del debate y la discusión lo más difícil es encontrar unos valores comunes que hagan aceptable justificar por qué una opinión es más valida que otra.

martes, 7 de marzo de 2017

Comparación entre la filosofía de Hume y Nietzsche

   Como ya sabemos, Hume es un empirista, lo que quiere decir que todo conocimiento debe ser justificado acudiendo a los sentidos, no podemos conocer nada que no haya sido captado a través de estos. Otros empiristas vistos en clase serían John Locke, el iniciador de esta corriente y el obispo Berkeley. Sin embargo, estos no serán de pensamiento tan drástico como lo sería Hume respecto a lo que conocemos.

  Hume es considerado un escéptico, según su filosofía no se puede conocer nada con certeza, desmonta así el dualismo cartesiano que imperaba en la época, la existencia de un mundo, e incluso del yo, etc. Al creer así, no podía de ninguna manera aceptar la existencia de un Dios. Niega su existencia apelando al problema del mal en el mundo. La religión tiene su origen en el sentimiento de miedo de la gente y en la ignorancia de las causas de los eventos de la naturaleza.

Resultado de imagen de nietzsche y hume  Esta manera de ver el mundo, centrando su filosofía en la naturaleza humana, el escepticismo, la negación de la utilidad de la metafísica, etc., recuerda bastante a otro filosofo del siglo XX del que ya hablamos alguna vez, Friedrich Nietzsche. En ambos filósofos podemos encontrar una gran cantidad de similitudes. En cierto modo se podría considerar a Hume como una gran influencia sobre la filosofía de Nietzsche e incluso sobre la corriente filosófica del nihilismo.

Algunas de las similitudes más evidentes son:

Como ya mencioné, ambos filósofos eran naturalistas, colocando la mentalidad humana como una parte más de la naturaleza, sujeto de los mismos mecanismos que dirigen el resto de eventos naturales. Por esto criticaran con fuerza a los antiguos filósofos racionalistas y dualistas pues encontraban estas creencias dañinas a la mente humana ya que paraban el progreso filosófico. Creían que debemos aceptar la vida por lo que realmente es, y aceptar nuestra incapacidad de alcanzar un conocimiento total.

  Cada uno desde su tradición denunció el concepto que ya veníamos viendo de la metafísica. Según Hume y Nietzsche, esta solo se usaba para intentar justificar idealismos, cosas a las que no podían encontrar explicación de otra manera como podía ser el conocimiento de las ideas o la naturaleza los seres humanos.

   Algunas de las razones que presenta Hume para negar esta creencia es que no podemos estar realmente seguros de nada, como ya mencioné, es un escéptico además de un empirista, por lo cual no aceptará como posible ningún conocimiento que no se respalde con un a impresión, algo que hayamos captado a través de los sentidos. Y dado que no podemos probar al cien por cien que existimos tanto nosotros como el mundo, y no tenemos impresiones de ello no podemos aceptarlo como verdadero. De esta manera irá negando la metafísica que imperaba en su época, demostrando que no tiene sentido de ser. A este problema Nietzsche le dará un enfoque distinto, más crítico con el ser humano, pues una de las razones que dará para negarla será que este se crea a través de la Incapacidad de aceptar un destino trágico, los hombres se sienten impotentes ante una vida llena de sufrimiento y la niegan, creando otra realidad, perfecta, donde pueden apoyarse para poder aceptar su situación.

  En lo que respecta a la moral, Nietzsche y Hume coinciden en algunos aspectos, entre los que destacan la crítica a las morales racionalistas, la no existencia la objetividad moral y la defensa de las emociones y los sentimientos como origen de la moralidad.

   Para Hume, el juicio de una acción se basa en los sentimientos que nos evocan, lo que se llamaría emotivismo moral. No hay un conocimiento que permita dictaminar el grado o desagrado de un hecho. Por tanto, la razón y el entendimiento no son suficientes para explicar la moral. De manera parecida, Nietzsche se muestra contrario a una moral basada en la razón, aunque alude a la necesidad de buscar en la biología, en el instinto y en la pasión los valores que hacen un mejor ser humano, que el llamaría superhombre. Aquí podemos encontrar una gran diferencia entre los filósofos, mientras que para Hume, la finalidad de la moral es que sirva de utilidad para el ser humano, Nietzsche lo que busca es la mejoría de la moral individual, sin la necesidad de ser útil a la sociedad.  De hecho, uno de los sentimientos de los que habla Hume es el de la simpatía, este sentimiento de compasión es bueno, porque es útil para el conjunto de la sociedad. Sin embargo, Nietzsche crítica cualquier sentimiento que signifique compasión o piedad, pues los califica de valores inferiores. Los que él propone son los de la fuerza, el coraje… los propios del superhombre.


   En conclusión, resulta interesante ver las diferencias y parecidos que se presentan en ambos filósofos. Además de sus similitudes en el pensamiento, resulta interesante ver como ambos, de manera distinta, se opusieron a lo que era más aceptado en su época, atreviéndose a predicar sus propias ideas incluso cuando no son bien aceptadas, como le pasó a Hume cuando negó de la existencia de Dios. 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Origen, la hipótesis del sueño

   Origen es una película estadounidense estrenada en 2010, escrita y dirigida por Christopher Nolan. Trata la historia de Dom Cobb, un experto en el arte de apropiarse, durante el sueño, de los secretos del subconsciente ajeno. Sin embargo, para poder cambiar de vida debe hacer  lo contrario de lo que ha hecho siempre: la incepción, que consiste en implantar una idea en el subconsciente en lugar de sustraerla. 

Resultado de imagen de inception   Realmente, lo que más nos importa de esta historia es como se trata la idea de los sueños. Muchas veces, cuando los personajes están en un sueño no se dan cuenta de que no es la realidad, y está hecho de manera que a la audiencia también le lleve un tiempo darse cuenta de si lo que estamos viendo una escena que ocurre realmente o es una mera imaginación. Esto nos recuerda a la hipótesis del sueño que Descartes propuso. Como sabemos, este es un filósofo racionalista que plantea encontrar la verdad absoluta, que posea unas ideas claras y distintas para obtener una filosofía cierta y ordenada. Para conseguirla utiliza el medio de la duda metódica, por el que duda de todo hasta encontrar una evidencia por la que ningún concepto se podrá dudar de ella, y esa será la verdad absoluta.

   Con esta teoría podríamos enlazar muchas de las situaciones dadas en la película de Origen:

   Pues bien, la película de Origen explora estos temas que ya se planteaba Descartes. Una de las soluciones que se dan a este problema es que nuestra memoria nunca podría conectar un sueño con otro y con nuestra vida en general de manera organizada del mismo modo que lo hacemos con los hechos que ocurren cuando estamos despiertos. En la película, sin embargo, este argumento no es completamente válido ya que cuando el protagonista está durmiendo en la película, es consciente de la posibilidad de que lo que ocurre no es real, por tanto no hay manera de saberlo con certeza.

   También se llega a la conclusión de que no podemos soñar algo que no hemos vivido, es por esto que en la película, se crean diferentes capas o niveles de sueños que son lugares o situaciones familiares a la persona en cuya cabeza se están metiendo. Davis Hume diría algo similar más adelante en su libro Investigación sobre el entendimiento humano en el que afirma que no podemos crear nada absolutamente nuevo en nuestros pensamientos, da el ejemplo de una montaña de oro, sabemos cómo es una montaña, y conocemos el color oro, podemos juntar estos dos conocimientos aunque nunca lo hayamos visto, pero aquí no hay nada nuevo. Los protagonistas de la película hacen lo mismo, usan cosas de su vida para crear un mundo lleno de edificios de ciudades que han visitado y elementos conocidos para crear estos niveles dentro de los sueños. Como dice un personaje cuando crean estos mundos, “Debemos imaginar lo que ya conocemos”.

  En la película, la palabra incepción se usa cuando se implanta una idea en la cabeza de alguien que no estaba ahí originalmente. Esto nos puede recordar al método usado por Descartes para explicar la idea de Dios a través del Yo. Busca en nuestra cabeza una idea como la de infinito, que solamente podríamos haber conocido si Dios nos la hubiese puesto ahí, pues nosotros, como seres finitos nunca habríamos podido llegar a ella. La función del dios cartesiano podría ser en cierta medida con la acción de incepción que plantea la película.

  Esta es una película muy interesante y compleja. Hace una buena labor de que te plantees lo que es realmente la realidad, y también resulta curioso ver como algo que ya se planteaba Descartes hace cientos de años sigue siendo una duda que se nos puede seguir planteando incluso hoy en día.

   Personalmente creo que aunque en un principio no podamos distinguir entre el sueño y la vigilia esto tampoco debería ser un problema en nuestras vidas. Quizá para el filósofo sea un gran dilema, pero sea nuestra vida verdad o no tampoco tiene mucha relevancia a la hora de vivir. Puede que nunca lo sepamos, pero realmente mientras que para ti la vida tenga sentido, ¿es realmente necesario aclarar esta cuestión?

sábado, 7 de enero de 2017

El problema de la educación

   En los últimos autores vistos en clase hemos hablado sobre el tipo de sociedad que proponían, en el que era importante la educación, especialmente para Aristóteles. Pensé que sería interesante ver la opinión acerca de esta desde el punto de vista de un filósofo moderno teniendo en cuenta el sistema de educación actual.

   Hace poco vi una película llamada Captain Fantastic estrenada en 2016. Trata la historia de una familia que vivió en el bosque durante varios años y se ven forzados a regresar a la sociedad para atender el entierro de un miembro de la familia. Esto lleva a una crítica a la sociedad actual y todos sus aspectos, incluyendo la religión, el capitalismo, la educación… Uno de los filósofos que se idolatran es Noam Chomsky, por lo que busqué más acerca de lo que piensa sobre el tema.
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   Noam Chomsky critica el actual sistema de enseñanza. Piensa que en las escuelas, en vez de enseñar valores democráticos, para lo que realmente está diseñado es para formar profesionales cuyas propias ideas no importen y se sustituyan por una serie de procedimientos, creando un modelo que impida el pensamiento crítico e independiente, que no permita razonar y que fije unas explicaciones como las únicas posibles.

   Existen muchos puntos de vista acerca de cuál es el propósito del sistema educativo. Está la idea más tradicional que sostiene que el objetivo más alto en la vida es investigar y crear, buscar lo que es significativo para uno, y continuar toda la vida intentado aprender y comprender más. Desde ese punto de vista, el propósito de la educación es mostrar a la gente cómo aprender por sí mismos. Es el estudiante el que realiza los logros y por tanto, depende de uno cuánto aprendamos, y cómo usemos ese conocimiento. Este concepto de educación se podría acercar a lo que hemos aprendido de Platón, pues tú mismo debes aprender, hasta llegar al punto más alto, y usar estos conocimientos para ayudar a los demás y mejorarte a ti mismo.

   Otro concepto sería, esencialmente, el adoctrinamiento. Según el cual se enseñaría a los jóvenes a acatar órdenes y aceptar estructuras existentes pero sin cuestionarse el por qué. Según Noam Chomsky, en tiempos más modernos se han tomado medidas para tratar de orientar el sistema educativo hacia mayor control, más adoctrinamiento, haciendo los estudios tan costosos que lleguen a endeudar a los estudiantes y llevarlos al conformismo.

   El sistema educativo se basa mucho alrededor de exámenes. Estos podrían ser una herramienta útil pero sólo se tratan de una serie de obstáculos que hay que superar, no de aprender y entender. Chomsky no dice que deban eliminarse, sino que debería ser complementaria, algo que ayude a los estudiantes a mejorar por sí mismos.

   Personalmente, estoy en parte de acuerdo con lo que dice Chomsky. Sí que me parece que en las escuelas se fomenta más el aprendizaje de unos datos y unas cuestiones con la finalidad de formar a las personas de cierta manera que las ideas y el razonamiento personal. Sin embargo no me parece tan extremo como lo presenta este filósofo. Aunque en muchos casos no sea una parte prioritaria en la educación sí que se da un margen a las personas para llegar a sus propias conclusiones y pensar por sí mismos, pero estas ganas de mejorar y cuestionarse las cosas suele venir más de los alumnos que de lo que se les enseña.


martes, 6 de diciembre de 2016

El estado ideal de Aristóteles en la actualidad


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  Aristóteles considera que el fin de la vida es la felicidad, que consiste en la vida contemplativa. La ética desemboca en la política. Aristóteles concibe al Estado como una comunidad de iguales que aspira a la mejor vida posible. El hombre es un animal social que desarrolla sus fines una comunidad.

  Aristóteles, como Platón, considera que el fin de la sociedad y del Estado es garantizar el bien supremo de los hombres, su vida moral e intelectual. Por lo que el fin de la sociedad, y por tanto del Estado, ha de ser garantizarla. De ahí que tanto uno como otro consideren injusto todo Estado que se olvide de este fin supremo y que vele más por sus propios intereses que por los de la sociedad en su conjunto. De ahí también la necesidad de que un Estado sea capaz de establecer leyes justas, es decir, leyes encaminadas a garantizar la consecución de su fin. 

  Hoy en día, aunque haya discrepancias, se podría seguir considerando que, por lo general, este es el objetivo final de la política. Sin embargo no es lo que nos encontramos. El mundo de la política está cada vez más corrupto y es difícil encontrar una figura que cumpla con esta manera de pensar que proponía Aristóteles.  Nos encontramos con más casos de corrupción y egoísmo dentro de este mundo, pero eso no quiere decir que no haya gente que intente y consiga seguir con los principios básicos de la política que proponía Aristóteles, buscando el desarrollo de cada persona.

  Vamos comparar dos modelos políticos de países que encontramos en la actualidad, uno que se acercaría al modelo de Aristóteles y otro muy alejado de este. El más cercano a este ideal, podría ser Suecia. La razón por la que se acerca al estado del que hablaba Aristóteles es que se preocupan mucho por la educación de sus ciudadanos, que les permita tener un libre desarrollo extra educacional, dando lugar a llevar una vida donde su principal objetivo pueda ser encontrar la felicidad individual y llevarla a cabo.

  Como contrario, podíamos poner el ejemplo de China. Donde la educación se centra en el desarrollo del país y no del uno mismo. No se pretende dar libertad de pensamiento a las personas, sino garantizar su finalidad en la sociedad. Y donde no se mira por los derechos de los trabajadores ni del pueblo, sino que se centra en el beneficio de las clases gobernantes. Convirtiéndose el estado así en una oligarquía económica. En definitiva, un lugar donde la felicidad de los ciudadanos no importa en absoluto.

  Podríamos poner muchos ejemplos distintos, aunque ninguno se acerca totalmente a la idea de Aristóteles, hay una gran diferencia entre unos lugares y otros, y es difícil encontrar en un mundo actual políticos que realmente busque el bien general. Ante este panorama, personalmente creo que es imposible llegar a que la política llegue en algún momento a conseguir este objetivo, pues la gente con poder siempre querrá más. Pero eso esa es solo mi opinión.

http://www.webdianoia.com/aristoteles/aristoteles_polis.htm

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Diálogo de Protágoras, Platón


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Este es uno de los diálogos de juventud de Platón, el tema es la naturaleza de la virtud.

-            Desarrollo del diálogo
   Sócrates es despertado por su amigo Hipócrates, que muy excitado, le dice que acaba de llegar a la ciudad Protágoras, y le aconseja a dirigirse inmediatamente a la casa en que se aloja para disfrutar de sus enseñanzas. Sócrates le previene contra la habilidad de los sofistas, que considera peligrosa para el alma, aconsejándole prudencia. Ambos acuden a la residencia donde se aloja Protágoras. Que se encuentra rodeado de varios filósofos y estudiantes. A partir de este momento, el diálogo transcurre entre Sócrates y Protágoras, con intervenciones puntuales de otros personajes.

Resultado de imagen de platon y protagoras   Sócrates le interroga sobre las ventajas de sus enseñanzas. Protágoras contesta que mejoran a la gente, pero el primero no se conforma con la respuesta y le pide que explique en qué la mejoran. Para Protágoras, la virtud es única, pero tiene diversas partes, cada una con su facultad propia, a la manera que el rostro es uno, pero tiene cinco órganos de los sentidos. Así mismo, la virtud se puede enseñar, lo mismo que cualquier habilidad. Los hombres pueden acceder a alguna de las partes, pero no a todas, siendo la principal, la sabiduría.

   Sócrates no cree que la virtud se pueda enseñar y ambos se enzarzan en una discusión, en la que los demás personajes hacen de público y de jueces.

  Finalmente, declaran la cuestión como demasiado compleja, declarándose mutua admiración y respeto.

-          Tema del diálogo
  Como podemos ver por este diálogo, la naturaleza de la virtud es un tema difícil de definir. Para empezar, se podría decir que la virtud se denomina la cualidad humana de quien se caracteriza por obrar bien y correctamente.
   Ambos filósofos estén de acuerdo en la importancia de aprender y llegar la virtud, al igual que su importante función en la política del pueblo y el diálogo teniendo también que ver con la oratoria. Sin embargo, encontramos grandes diferencias en el modo de acceder a estos valores y el uso que se debe hacer de ellos. Como ya hemos visto repetidamente, la principal diferencia entre la enseñanza de Sócrates y los sofistas era que el primero no cobraba por sus enseñanzas mientras que el los segundos sí. Además de que estos veían la virtud o areté como una manera de conseguir respeto y poderío, cuando según Sócrates no debería de tener nada que ver con esto. Para Platón la virtud es la unión del cuerpo (mortal) con el alma (inmortal), y tanto para él como para su maestro la virtud se basa en la razón y el conocimiento.


    Al no creer en los valores absolutos, es difícil establecer una virtud y por tanto no creo que sea algo que se pueda enseñar, cada persona debe valorar por si misma aquello que crea correcto para llegar a ser virtuoso, pero no creo que conceptos como la justicia o el bien se puedan ser aprendidos, pues son términos muy amplios y con diferentes definiciones, por lo que estaría en parte a favor de lo que dice Sócrates, al menos respecto al tema de este diálogo.